Hotel Boutique Abadía del Maestrat

CONOCE LA SERrATELLA

En la provincia de Castellón todavía podemos encontrarnos con pueblos donde parece que el tiempo va más despacio, donde no existen semáforos, ni atascos de circulación, ni ruidos, ni humos y donde la gente tiene tiempo de saludar y decirte con calma el tiempo que hará.

La Serratella es un buen ejemplo y, muchas veces, parece que esté detenido en el tiempo, especialmente cuando el silencio reina a su antojo, acompañado sólo de los sutiles aires del viento del Maestrat.
La Serratella es una histórica población que se encuentra situada en una estribación del Maestrat, a escasos minutos de centros turísticos como Peñíscola, Vinaròs o Benicarló. Su casco urbano, con callejuelas estrechas e irregulares, muestra el origen morisco de la población, que se alza a unos 781 metros de altura, dentro de un entorno montañoso y abrupto, con numerosos barrancos.
Su acceso principal es por una pintoresca carretera que une Albocàsser con La Torre Endomènech, recorriendo un paisaje de gran belleza natural, donde destaca la ermita de Sant Joan de nepomucè, a 938 metros, convertida en un excepcional mirador del Maestrat.

LUGARES DE INTERÉS

Arrels de La Serratella

La Serratella tiene sus raíces históricas en los vestigios arqueológicos hallados en el cerro de "Sant Joan de nepomucè". Aquí se han encontrado pinturas que forman parte del arte rupestre levantino y un yacimiento del epipaleolítico, declarado Patrimonio de la Humanidad. La Serratella tiene sus orígenes en una pequeña alquería rural de origen morisca, que fue conquistada por Blasco de Alagón en 1235 y a quién perteneció hasta 1242. Más tarde pasó a formar parte de la Encomienda de les Coves de Vinromà, primero en manos de la Orden de Calatrava, después, en 1294, bajo dominio de la Orden del Temple hasta su disolución y finalmente pasando a la Orden de Montesa hasta su integración a la Corona. La población en un principio se denominó Serra de Biarach, hasta que en la primera mitad del s.XVI pasó a ser Serratella de Biarach y posteriormente, aparece la denominación histórica la Serratella, que es la actual forma.

Paraje de "la Font del Rotador"

La Serratella tiene un gran atractivo en sus recursos naturales, especialmente por la diversidad existente, dentro de un entorno de alto valor ecológico. Además, cuenta con una serie de lugares que todavía hoy se conservan casi vírgenes. Se trata de lugares que guardan una gran riqueza etnográfica por sus valores autóctonos, entre los que podemos destacar la Teuleria, la fuente de la "Figuera", la fuente del "Rotador", el "Regall", "els llavadors" o el conjunto de norias y acequias repartidas por todo su término municipal. Descubrir Serratella es sentir el silencio, un lugar donde reina la calma y lo auténtico.

Església parroquial de Sant Miquel

Se alza sobre otro templo mucho más antiguo y de pequeñas dimensiones , de origen medieval , construido desde 1742 hasta 1803. Es de planta rectangular y de una sola nave. Presenta cuatro tramos, más el presbiterio y capillas laterales comunicadas entre sí y abiertas a la nave por medio de arcos de medio punto, sobre sillares y se cubren con bóvedas de arista. A los pies se halla el corazón de la parroquia. El conjunto de la iglesia se estructura a base de pilastrades, adosadas a los pilares de orden corintio.
El exterior del templo, de mampostería, tiene una fachada de estilo neoclásico. El campanario tiene formas octogonales y una campana de 1685, de nombre Santa Bárbara, de 86 kg. La campana más grande se llama "Agnus Dei", de 1853, y pesa 152 kg. Una de las piezas más destacadas es un frontal de altar de terciopelo, con el bordado de Sant Miquel luchando contra el demonio. Parece que data de la segunda mitad del siglo XVI. En cuanto a orfebrería, la pieza más antigua, también del siglo XV, es la cruz procesional de color plata.

Un paseo por los alredodores

Salimos del pueblo dirección a la balsa de agua, bajamos el abrevadero del Ambelló, que conserva parte del antiguo empedrado. Rodeados por bancales de almendros y casetas de piedra en seco, seguimos la zona de pinos, chopos y encinas que rodea la fuente de la Figuera. Muy cerca, está la antigua tejería, donde aún se aprecia la boca del horno. La vuelta, por el mismo camino, nos permite observar unas magníficas vistas panorámicas de la franja litoral, con una breve desviación para ir a la fuente del "Canyo" y volver al pueblo.